Prístino

Esta palabra no es el nombre de una marca de plastilina, tampoco el de un pegamento y mucho menos el de una banda de rock. Es más, probablemente nunca la has escuchado porque tal vez dejaron de usarla desde antes de que tú nacieras.

De hecho sí, es una palabra muy vieja. Viene del latín pristinus, que significa ‘de otros tiempos’; en la antigua Roma la utilizaban para referirse a algo que era de otra época. La mayoría de las abuelas y algunos eruditos la siguen usando para referirse a algo que mantiene su forma original o que no tiene imperfecciones; tiene como primas a las palabras: primero, primor y primicia.

—Mis tenis parecen prístinos a pesar de haberlos lavado.
—Los bebés tienen la piel prístina, no como la de mis abuelitos.

Pris1

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