El descubrimiento de un niño

Esto le pasó a Chogan hace más de 300 años. Era un niño indio de la tribu comanche de Norteamérica. Los únicos animales que ayudaban a las personas eran los perros, por lo que tenían que andar a pie y cargar cosas muy pesadas. Un día, Chogan se perdió y se tuvo que quedar a dormir entre dos rocas. Esa noche hizo un gran descubrimiento:

«Cuando, por fin dormía, me despertó de golpe lo que parecía ser un ruido de cascos. Me levanté y me escondí tras una roca. Vi unos animales de gran tamaño, más grandes que los ciervos y menos peludos que los búfalos. Eran diez y comían tranquilamente mientras movían sus largas colas al viento. Estos animales, para mí desconocidos, tenían una belleza sin igual, con un elegante cuello, largo pelaje y una fina cabeza.

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»Los observé durante un buen rato. Y entonces sentí uno de esos golpes de valentía que sólo llegan una vez en la vida. Salté sobre el lomo del animal más cercano. Empezó a agitarse y quería tirarme al suelo, pero me agarré a él con todas mis fuerzas y resistí. De pronto se calmó. Le dije al oído palabras de agradecimiento y orienté su cabeza hacia la dirección que quería tomar.

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»Horas más tarde entramos en el pueblo. Todos comenzaron a gritar mientras retrocedían hacia sus tiendas. Sólo el chamán se acercó a mí y dijo: “Así que fuiste tú, apenas un niño, quien ha encontrado a estos animales grandes con los que había soñado. Estos animales cambiarán nuestra vida y la de nuestros sucesores.” “En sus sueños, ¿tenía nombre este animal?”, le pregunté. “Sí”, respondió el hombre. “Un nombre para mí tan desconocido como su imagen. Se llamaba caballo”.

Un chamán es un hechicero que tiene poderes para curar enfermedades y hablar con los espíritus.

    Adaptado de: ©Anne Royer y Jérémy Masson. Aventureros del mundo. París, Auzou, 2010.

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