Rodin y la escultura

François-Auguste-René Rodin es considerado el mejor escultor no sólo de su tiempo, sino de muchas épocas.

Hay quienes dicen que después de Miguel Ángel —un gran artista italiano que nació cuatro siglos antes que Rodin— no surgió nada nuevo hasta que él apareció.

s31-ninos-August_rodin_dornac_1898

El niño artista

Rodin nació en París el 12 de noviembre de 1840 y murió el 17 de noviembre de 1917, a los 77 años. 
A los 14 años entró a la Pequeña Escuela, un colegio para artistas donde aprendió a dibujar e hizo
sus primeras esculturas. Rodin fue rechazado tres veces por la Escuela de Bellas Artes de París a los 17 años.

Auguste Rodin fue el primer escultor que logró reflejar emociones a través de la expresión del cuerpo y de 
la cara de sus personajes.

Más tarde hubo quienes dijeron
que su trabajo era feo, pero alcanzó el éxito y se convirtió en un gran maestro con su propio taller, donde trabajaban muchos aprendices que le ayudaban a hacer reproducciones de sus esculturas en diversos tamaños.

La puerta del Infierno

Se dice que para comprender toda la obra de Rodin es necesario primero observar su escultura más importante:
La puerta del Infierno. En 1880, el gobierno francés le encargó crear una puerta monumental para su Museo de Artes Decorativas; el tema fue «El Infierno», un fragmento del libro La divina comedia, de Dante Alighieri.

s31-ninos-puerta

Auguste se fascinó con ese tema y realizó cerca de 300 esculturas en yeso, ya fueran en conjunto o piezas sueltas
que uniría en una sola cinco años después; lo hizo sin seguir
un método, usando sólo su imaginación. El escultor trabajó y trabajó y se obsesionó en que la obra fuera perfecta, luego dejó de hacerla y murió sin terminarla.

Después de su muerte, La puerta del Infierno se hizo en bronce y se puso en exposición en el Museo Rodin.

El valor de una escultura

La escultura es el arte de modelar, tallar y esculpir en barro, piedra, madera, metal u otro material, representando en volumen figuras de personas, animales u otros objetos de la naturaleza o lo que nos dicte nuestra imaginación.

Las esculturas de metal se hacen por medio de moldes, es decir, se pueden reproducir varias veces, por eso, en la Ciudad de México podemos tener un Pensador idéntico al de París.

Pero mientras más se hagan, menos valor tendrán. Se consideran originales las primeras tres reproducciones que tengan la firma del autor.

s31-ninos-pensador

En el caso de Rodin, cuatro es el número máximo para una reproducción y no se consideran obras originales, pues se hicieron después de la muerte del artista.

También te interesará saber:

La fiebre del cubo Rubik

La ciencia detrás de la magia

Leonardo da Vinci, un genio travieso

Del centro de la Tierra a una vuelta al mundo

Un comentario en “Rodin y la escultura

  1. Gracias a los Editores: una bella página de la cultura universal: conocer todo lo que los grandes creadores han legado a la humanida: hermosa herencia, saludos afectuosos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *