LOS ABUELOS DE LOS JUEGOS DE MESA

Los gadgets, a pesar de ser muy entretenidos, tienen un pequeño defecto: si se les acaba la batería y no tienes una fuente de energía a tu alcance, tus horas de distracción quedan estropeadas. Por fortuna, desde hace mucho tiempo se inventaron los «juegos de mesa», que no le piden nada a Angry Birds ni Minecraft.

¡Que comience el juego!

Sólo imagina que hace mucho tiempo no existía la tecnología, ¿cómo le hacía la gente para quitarse el aburrimiento? Unos inventaban canciones, historias o jugaban con palabras, mientras que otros usaban tablillas de piedra, huesos o algunas semillas, sin saber que darían origen a los juegos de mesa que ahora conocemos.

Algunos registros aseguran que los primeros juegos de mesa eran de estrategia y de azar, como el Senet, que aparece en diversas pinturas egipcias o el Juego real de Ur, proveniente de Mesopotamia.

juegos

De la estrategia a contar historias

Existen otros juegos en los que puedes tener castigos o premios, dependiendo de la casilla en la que caigas. Como el Juego de la Oca, que nadie sabe cuándo se inventó: mientras unos dicen que es de origen griego, otros aseguran que fue ideado por los Caballeros Templarios, de quienes se cuenta que trazaron un mapa para indicar el camino que los llevaría a la catedral de Santiago de Compostela, España, durante las cruzadas, en la Edad Media.

materiales

Otro juego muy similar a éste y que seguro conoces es Serpientes y escaleras, que fue creado en la India bajo el nombre Moksha-patamu. El objetivo principal de su invención era enseñar a los niños la diferencia entre el bien, representado por las escaleras —las cuales te dan atajos para llegar más rápido a la meta— y el mal, simbolizado por las serpientes que te hacen retroceder.

Roma

Un juego para educar

En 1903, en los Estados Unidos, una mujer muy creativa a quien le encantaba escribir e idear juegos, llamada Elizabeth Magie, creó The Landlord ́s Game —El juego del propietario— para ejemplificar de manera «divertida» la desigualdad y demostrar que las rentas sólo enriquecían a los dueños y perjudicaban a los inquilinos.

Quién imaginaría que 32 años después, Charles Darrow, un estadounidense muy astuto, se adjudicaría la invención de Elizabeth Magie y la patentaría como Monopoly. Irónicamente, tuvo tantas ventas que comenzaron a aparecer nuevos y diversos juegos de mesa para comercializar.

monopoly

¡No puedo ponerle pausa, mamá!

Las posibilidades que brindan unos dados, unas cartas o un tablero para poner a prueba tus conocimientos o la suerte misma, continúan siendo el atractivo de los juegos de mesa; sin embargo, son las emociones y los recuerdos que generas en compañía de tus familiares y amigos, los que no han podido reemplazar cualquier gráfico de los videojuegos.

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