Blablablá… continúa platicando

Las palabras que constituyen nuestro idioma se formaron de distintas maneras; por ejemplo, hay unas provenientes del náhuatl, como tzictli, ‘chicle’, y otras, del árabe, como qīṯāra, ‘guitarra’, pero no todas provienen de otro idioma. Te presentamos los tautónimos.

El español, la lengua que ahora mismo estás leyendo, tiene muchísimas palabras: algunas se usan, otras no tanto y otras más son nuevecitas. Esto significa que tenemos una gran colección de términos que podemos escoger cuando queremos decir cualquier cosa.

Para expresarnos empleamos diferentes recursos, y así formamos palabras nuevas. Tal es el caso de los tautónimos, términos que usamos con regularidad y que fueron creados a partir de la repetición de una o más sílabas. Por ejemplo, un hula hula es el aro que usamos para jugar.

CHANCHANCHÁN. Es el sonido que viene después de un buen truco de magia o cuando quieres anunciar que algo está listo para ser mostrado, pues ya lo terminaste. Se creó por la imitación del sonido que ponen al final de un espectáculo.

«El chanchanchán se escuchó antes de que el último acto del mago terminara y lo arruinó todo.»

FRUFRÚ. ¿Alguna vez has frotado una borla de algodón con otra? Pues esta palabra salió del sonido que hace tal fricción.

«Odio el frufrú, siempre me pone la piel chinita.»

GLUGLÚ. Se creó a partir del sonido que se percibe en tu garganta cuando tomas cualquier líquido. Algunos dicen que los peces hacen este ruido bajo el mar.

«Una compañera sacó su botella de agua en pleno examen. Todos nos dimos cuenta por el gluglú que se oyó.»

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GUAGUA. En Chile, Argentina y Perú significa ‘bebé recién nacido’; en Guatemala, Canarias, Cuba y Puerto Rico le dicen así a un autobús. Aquí, en México, los niños pequeños la utilizan para referirse a un perro, pues imitan el ladrido del cuadrúpedo.

«Acaba de nacer mi hermanita, ¡es una guagua hermosa!»

JAJAJÁ. Esta palabra representa una carcajada. Tiene algunas variantes como «jijijí» que alude a una risa traviesa; «jojojó», como la risa gruesa de Santa Claus y «jejejé», cuando te ríes por compromiso, pues el chiste no te causó gracia.

«El jajajá de mis compañeros no me dejó apuntar el dictado.»

RUNRÚN. Con esta palabra puedes imitar el sonido de un automóvil cuando acelera, pues es el ruido que produce el motor mientras está prendido.

«Fuimos a una carrera de autos deportivos y su runrún me dejó sorda.»

TRACATRACA. Es el sonido que hacen las matracas, un instrumento hecho de madera que, haciéndolo girar, genera un ruido muy fuerte y repetitivo.

«Durante la fiesta, el tracatraca no paraba de sonar. ¡Salí aturdido!»

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