No todo lo que brilla es oro

El oro es uno de los metales más codiciados, no sólo por reyes portadores de coronas. En la cultura inca era considerado el «excremento de los dioses». Incluso fue comparado con el astro rey, o sea, con el Sol.

Foto: Pexels/Pixabay

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No sólo se encuentra en las minas, en las coronas y en las joyas. También está en dichos, refranes y expresiones como las que puedes ver aquí:

Pico de oro. Se dice del gran orador que habla con maestría, como un profesor.

Corazón de oro. Se dice de quien es bondadoso y generoso.

Vellocino de oro. En la leyenda griega, es la dorada piel de un carnero buscado por los Argonautas, encabezados por Jasón.

Gallina de los huevos de oro. Es una metáfora que hace referencia a una situación de bonanza, de riqueza. Ninguna gallina «del montón» pone huevos de oro.

Época de oro. Se dice de un periodo de éxito, por ejemplo, en el cine.

Siglo de oro. Se refiere a la mejor época de la literatura española gracias a escritores como Miguel de Cervantes Saavedra —autor del Quijote—, de Lope de Vega, Francisco de Quevedo y, en México, Sor Juana Inés de la Cruz. Aunque casi todo mundo le dice «Siglo de oro», en realidad esta época duró dos siglos: el XVI y XVII.

Ricitos de oro. Cuento tradicional sobre una niña de pelo rubio y rizado, quien se mete a la casa de tres osos donde hace de las suyas antes de regresar a su casa.

Oro molido. Se le dice así a un objeto que, aunque no sea oro, valoramos muchísimo.

Oro negro. Es otra forma de llamarle al codiciado petróleo.

Bodas de oro. Cuando se celebran 50 años de matrimonio.

De oro. En general, se dice que algo o alguien es de oro cuando, como dice el diccionario, se ve «precioso, inmejorable, floreciente y feliz».

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