Qué hacer en Semana Santa

Parece que entre más crecemos, menos acceso tenemos a ese tiempo libre de trabajos y preocupaciones conocido como «vacaciones». Aún así, semana santa continúa siendo ese pequeño respiro que nos podemos dar, algunos durante más tiempo que otros. En ocasiones, por falta de planes, el sillón y la cama se vuelven nuestros mejores amigos en estos días. Para no sentir que el tiempo nos come sin haber hecho nada, podemos hacer diferentes cosas divertidas y entretenidas.

  1. Leer un libro: Es muy común tener que abandonar la lectura de esas obras que nos llaman tanto la atención para poder hacer trabajos o tareas, pero ahora con estas horas libres podemos seguir avanzando el separador entre las páginas de nuestros libros preferidos, empezar algún otro, volver a leer el que nos dejó marcados, en fin, una buena lectura siempre se va a disfrutar demasiado.
  2. Salir a museos: Caminar entre los pasillos de un museo provoca una sensación muy relajante y reconfortante. No hay nada como tomarse el tiempo necesario para comprender realmente esas obras u objetos que se exponen. Acercarnos a esas pequeñas historias, épocas e ideas que nos permiten los museos será siempre una gran experiencia.
  3. Ir a acampar: Los destinos más populares reciben a una gran cantidad de visitantes en esta semana, tanto así que el ambiente podría ser muy carente de la calma que muchos buscan. No hay mejor opción que adentrarse en un bosque o subir una montaña para asentarse y hacer una fogata, tocar canciones alrededor de ella, tener una ligera cena, quemar bombones. Teniendo las precauciones debidas, una noche en el bosque puede ser tan divertido como relajante.
  4. Estar en familia: Si las vacaciones son dentro de casa, se puede desempolvar el viejo juego de mesa y tener una larga tarde acompañada de botanas y bebidas —nada más sin derramar—. Una buena película con palomitas en la sala también es una opción a la que siempre se puede recurrir. Acomodar la solapara que todos tengan buena vista hacia la pantalla y sacar todas las almohadas y cobijas necesarias.
  5. Practicar deportes: Con un buen clima, nada puede estropear los planes de salir al parque o campo más cercano y hacer equipos con la familia y amigos, —lo más equilibrados posibles—. Elegir el deporte que más agrade y hasta realizar una apuesta para ponerle un poco más de intensidad, seguro terminará siendo un buen día.

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