Todas tus pesadillas

Hace unos meses convocamos a un concurso para que nos contaras tu peor pesadilla. Dos de ellas aparecieron publicadas en Algarabía niños 11, pero como las demás son igual de extraordinarias, te las ponemos completitas aquí. ¡Felices sueños!

Paola Naomi Carreño Vázquez, 14 años, Texcoco, Estado de México.

Me encuentro sola en un cuarto obscuro. Diviso una mujer susurrando palabras ambiguas.

—¡Tenemos que irnos! —alcanzo a decir.

Ella me ignora. No puedo dejarla ahí. Sigo insistiendo. La tomo del brazo y la jalo. Eso parece molestarla. Ella corre y no puedo alcanzarla mis piernas no responden. Súbitamente me veo envuelta en una muchedumbre. No entiendo lo que esta pasando. Trato de gritar, pero no puedo. Sé que ya viene y no puedo hacer nada.

Arturo Gorostiza Borboa, 10 años, Ciudad de México.

La pesadilla más terrorífica que he tenido fue que estaba en mi casa durmiendo, de pronto algo me despertó, fui a ver y vi a un amigo llamado Max y cuando lo mire a la cara ¡no tenía ojos! Después mire a mi familia y estaban todos tristes y sucios, cuando apareció el número 11-3 me intente despertar pero… ¡seguía en mis sueños!, después fue mi cumpleaños y el pastel era muy terrorífico.

Rosa Andrea Ríos Flores, 13 años, Ciudad de México.

La Silueta

Cuando me quedaba dormida una silueta se me acercaba cada vez más, el pánico me domino y corrí rápidamente, lágrimas corrían por mis ojos, mis pies no podían más y mi garganta era un nudo.
Los ojos de aquella silueta eran rojos, veía maldad en ellos.

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Comenzó a gritar mi nombre cuando tropecé con una roca, estaba cerca, oía más cerca mi nombre cuando de pronto…¡Despierta! ¡Lorena!, cuando abrí los ojos descubrí que todo había sido una pesadilla.

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Alexis Lilian Cano Cortes, 14 años, Ciudad de México.

¿Sueños?, eso es algo que no he tenido desde no se hace varios meses.
Mire a mi alrededor con la esperanza de encontrar algo o a alguien, no era el mismo paisaje siempre pero siempre era la misma pesadilla, ¿pesadilla?, ¿se le puede considerar pesadilla a esto?, tal vez otros no lo considerarían como tal pero para mi era como el infierno en vida.

En mi búsqueda fallida de encontrar algún tipo de vida que me ayudé llegue a una especie de jardín, sentía el frío pasto en mis pies descalzos, sentía el aire frío en mi cara, sentía miedo por el triste paisaje acompañado de un cielo nublado que no mejoraba la situación. Mire el pequeño jardín que había frente a mi, había unas cuantas flores, un índigo, una plumeria, un eléboro y un girasol…un momento el girasol esta manchado de sangre.

«¿Te gusta el jardín?» escuche una voz de mujer dulce pero fría.

«¿Por qué haces esto?» estaba asustada sabia que en cuanto acabara la conversación tendría que correr.

«No respondas con otra pregunta pequeño girasol, esta es tu mente y el girasol eres tu» la conversación nunca era igual pero sabia que tenia que correr.

«Eso no responde a mi pregunta» apreté mis puños con fuerza.

«El girasol eres tú y esta manchado con tu sangre representando como acabarás» la escuche reír de forma escandalosa y aterradora a la vez.

«Estas loca» susurré para mi misma.

«Animate mira juguemos a las atrapadas, yo cuento y tu corres» bien es momento de correr.

Uno..dos..tres…¡¡¡Corre Alexis!!!, corrí por lo que al parecer era un bosque triste y aterrador, corría sin mirar atrás.

«No escaparas, no escaparas, no escaparas» repetía una y otra vez con una voz que le congelaría la sangre a cualquiera.

No te detengas por favor, corre, tienes que escapar, me repetía y me repetía una y otra vez.

Me detuve al ver que una enorme roca me impedía el seguir tratando de escapar.

«Te encontré, te encontré, te encontré» su fría y aterradora voz se escuchaba atrás de mi y justo cuando sentía que sus frías manos me atraparían desperté.

Seguía siendo de noche, todos seguían dormidos y no se escuchaba ningún ruido todo era silencio y nada mas. Me acomode en mi cama para poder dormir de nuevo, no soñé nada mas en todo lo que quedaba de la noche aunque sabia que la noche siguiente tendría la misma pesadilla.

Mercedes Fonseca

Desperté, no lo podía creer, esto era peor que la realidad, contare lo que paso:

Estaba dormido, escuche una caja musical, sonaba «Troco, Troco…» cuando abrí los ojos, la melodía tétrica continuaba sonando, de repente un muñeco espeluznante salto llevaba pantalones negros, camisa blanca llena de sangre, su cara tenia cicatrices, parpados quemados, brazos con cortadas y marcas, pelo sucio hasta los hombros, traía una bufanda con rayas cafés y grises…

Brinque ¡oh sorpresa , no era una pesadilla era verdad!.

Valeria Rivera Loa, 11 años, Ciudad de México.

Mi más raro sueño

Estaba sola en casa por un día entero. Ir a la calle no, el miedo no lo permite. Pero no estaba totalmente sola, tenía a Ñaña —mi perra—; siempre que la veía me iba a esconder. Al siguiente día fui a la azotea solo para llorar no importaba lo que sucediera.

Ñaña corriendo hacia mí, me derribó y puso sus patas en mis cachetes, yo quería gritar pero escupí mi aparato dental, se rompió. Grite tan fuerte que me desperté y a mi prima también.

Gael Castillo, Ciudad de México

Los dinosaurios vivientes de juguete

Había un niño de 4 años que se llamaba Gael, y sus padres le habían comprado 2 dinosaurios —un velociraptor y un T-rex— Gael jugaba con ellos mucho el la bañera, cuando salía al parque, el la escuela, etc, etc, etc. pasaron los días luego meses y al final años.

Un día Gael no sabia que hacer con los dinosaurios que le habían dado sus padres no sabía si tirarlos o quedárselos, pasaron los días y se los quedo.

Un día cuando se estaba bañando oyó un ruido, pum, era la jabonera se había caído, fue la misma historia por 6 meses algo se caía, un dia Gael decidió ser valiente y como ya tenía 11   años vio que los dinosaurios habían cobrado vida, así siguió hasta que un dia lleno la bañera y los metió ahí el velociraptor lo rasguño, Gael los encero y  al dia siguiente ya no estaban un dia salio con su amigo y le vio el rasguño y le preguntó que le había pasado y le enseñó el rasguño y empezaron a platicar vinieron los dinosaurios y los lanzaron atados a su nave para enviarlos a un lugar para que no cuenten de ellos.

Saúl Isaac Hernández Pérez, 8 años, Huixquilucan, Estado de México.

Un día, soñé que estaba en mi computadora creando un tipo de masa para hacer muñecos, al imprimirlos cobraban vida, ¡pero el mío era de terror!, como me dio mucho miedo, pensé tirarlo a la basura del baño, pero no pude porque me persiguió y se me echó encima, entonces le corte la mano y lo aventé al tambo de la basura y allí no tuvo ni para dónde ir, hasta que se lo llevo el camión de basura.

Karol Itzel Cruz Monterrubio, 10 años, Puebla.

Al entrar al área vi un monstruo parecido al Kraken con cientos de pulpos gigantes, sirenas, criaturas marinas que se podían ocultar con mucha facilidad, al principio nos engancharon y comenzaron a hacer que el barco naufragara, salí con mucha dificultad, unos marineros se quedaron dentro del barco y se hundieron con él, me intenté ocultar entre ellos, rápidamente me fui nadando, intenté salir, tenía mucho miedo, al final logré llegar a una pequeña isla donde conté lo ocurrido.

Karla Fernanda Lara Domínguez, 13 años, Ciudad de México.

El señor en la puerta

Mi recamara, mi lugar favorito donde guardar mis cosas preferidas. Pero una noche, cuando tenía 7 años, tuve la pesadilla más horrorosa en mi lugar predilecto.

Todo estaba tranquilo, de repente sentí que alguien me veía, mire hacia la puerta; zaz que gran susto! un señor parado, viéndome dormir y sin hablar.

Mi mamá me dijo que lo dibujara, al terminarlo, quemamos la hoja, diciéndole al señor que se fuera.

Esa noche el señor parado en la puerta no regreso jamás.

Tzak Esperanza Jaime Zolezzi, 14 años , Ciudad de México.

Veo una puerta dorada, la abro y veo el universo , al fondo veo un agujero pequeño, me asomó a ver que hay dentro, de repente alguien me jala, hay cadáveres, a lo lejos una mujer con un cuchillo se acerca , yo no me puedo mover, la mujer corta mis brazos, pinta mi rostro con sangre y me peina, me arranca el rostro y se lo cose, la veo con mi familia como si fuera yo.

Mara Ximena Briones Hernández, 11 años, Puebla, Puebla.

Una noche soñé a una persona sin cara, era  alto, tenía 4 tentáculos y 2 brazos, le gustaba aparecer en  fotos y si te veía en alguna parte en la noche te llevaba a un lugar donde  te mataba.

En mi sueño estaba en  casa con mi hermana tomándonos fotos. Al revisarlas vi que en una aparecía ese hombre atrás de nosotras,  me asusté y grité entonces me llevó y me mató.
Desperté y  vi que había sido un sueño.

Danae Álvarez, 9 años, Chihuahua, Chihuahua.

Mi más horrible pesadilla. Subía las escaleras de mi casa hacia mi cuarto y me daba cuenta que todo era diferente: las paredes, los muebles, los muñecos de peluche —estaban vivos— y mis padres y hermana eran de porcelana y me decían que ellos eran mi nueva familia. Corrí a esconderme, me encontraron y me dijeron que o los aceptaba o me asesinaban. Luché contra ellos y vi una luz donde estaban mis padres verdaderos y fuí hacia ella. Fin.

Mara Fernanda Briones Hernández, 8 años, Puebla, Puebla.

En mi pesadilla mi mamá no me quería después se fue sin mi cuando se fue a comprar, la perseguí, se me cayó una chancla y un payaso la trituró ninguna persona de mi familia me quería me abandonaron hasta que yo los encontré no me aceptaron después de mucho tiempo una familia me encontró  me adoptaron, y fui muy feliz.

Marco Ramírez Grajeda, 9 años, Coatepec, Veracruz.

Sofía

Habían 2 niños, la niña se llamaba Hanna y el niño Marco. Había una leyenda de una mujer que comía niños, se llamaba Sofía. Marco y Hanna estaban en una montaña y Hanna vio una carta negra que decía “te voy a matar”, luego Hanna corrió a su casa y Marco fue a un centro comercial, cuando ya estaba en el centro comercial se fue la luz y se escucharon susurros y vio que Sofía le estaba robando el alma a Marco. Desperté y no podía respirar.

Renata Cabrera Garza, 8 años, Cuautitlán Izcalli, Estado de México.

Un día soñé que estaba en la feria y fui a la casa del terror, estaba muy oscura y sentía muchas telarañas, de repente escuche una risa que sonaba «JAJA JAJA» supe que era el Guasón torturando a una niña con su sonrisa, me trate de esconder pero me atrapo, empecé a gritar “Ayuda – Ayuda” mi mamá vino como un superhéroe y me saco de ahí. El Guasón dio un grito agudo y desapareció como humo.

Constanza Cruz Garza, 8 años, Atizapán, Estado de México.

Cuando era chiquita soñé que un gato negro estaba en mi cama, salto sobre mí y me rasguño en la frente, el gato tenia ojos verdes y unas largas uñas, era muy feo parecía como si estuviera muerto y luego escuche ruidos en el techo, empecé a gritar y mis papas llegaron corriendo a mi habitación. Desde entonces le tengo mucho miedo a los gatos negros y los sonidos que hacen por las noches.

Antonio Fabián Rodríguez Martínez, 13 años, Ciudad de México.

Ahí estaba yo en casa aquella tarde  de noviembre cuando era la hora de comer. Todo preparado cuando de repente, una voz suena: —son las 4, prepárate para esta emoción, será un placer ser tu orientador durante el suceso, lo importante es conservar la calma—

De repente un temblor gigantesco arrasa con todo lo que conozco, primero mis amigos, luego mi familia, y al final esa terrible catástrofe me cae encima con todo su caos dejando en blanco mi mente.

Valeria Isabel Romero Ayvar, 6 años, Ciudad de México.

Un fantasma me perseguía todo el tiempo. Era el fantasma de un militar, tenía una mascara blanca, una trompa grande con puntos adentro, su ropa era negra y llevaba un bastón largo.

Me escondí abajo del escritorio pero me encontró, salí corriendo a la sala y ahí estaban mi familia, le dije a mi abuela. «Pila Pila escóndeme» y no me escucho, le dije a mi mamá «Mami Mami escóndeme» y me escondió debajo de los cojines del sillón. El fantasma llego y mi familia estaba dormida, me busco por todas partes, no me encontró y se fue a asustar a otros niños y desperté. Fin.

Yaretzi García Coutiño, 9 años, Ciudad de México.

Por descuidada me perdí en el museo de los alebrijes. A las 12:00 uno de los alebrijes cobró vida, tenía una figura extraña, cola de dinosaurio, cuerpo de pollo, manos de humano y cabeza de lagarto y una voz aterradora. El y sus tres secuaces me persiguieron hasta un cuarto y me dijeron que tenía que armar el rompecabezas que estaba en esa habitación, sí lo armaba me dejarían salir. Al acabarlo desperté y sobre esa experiencia sé qué no debemos alejarnos de nuestros padres.

Alejandro Alfonso Guerrero Valencia, 7 años, Puebla, Puebla.

El fin del mundo

Un día por la mañana yo estaba con mi familia desayunando y de pronto vimos que en la calle se estaba empezando a hacer grietas entonces rápidamente nos vestimos, mi papá arranco el auto. Tomamos lo que más apreciábamos y lo llevamos en varias cajas; también comida por si las dudas.

La carretera se hacía como rampas ; en una de esas el auto cayo y se estrello.
Cuando despertamos vimos que un portal se abrió grande y nos llevo lejos.

Christopher Alejandro Moreno Rivera, 10 años, Morelia Michoacán.

El avión del dolor

Un día estaba en un avión, un amigo y mi abuela eran los pilotos; dejó de funcionar y caímos en picada hacia un lago, todos se tiraron en paracaídas pero yo no alcancé y explotó, pero seguía en el agua. Cuando salí, vi a mi hermano muerto en una bolsa de basura, el revivió pero como un demonio. Intenté hablarles, afortunadamente me escuchaban; llegamos a casa y le hablé a mi madre, ella pensó que yo seguía vivo pero no.

Alexa Daniela Espinoza Cebreros, 13 años, Tijuana, Baja California.

El regreso de la momia más tenebrosa: Tutankamón

Soñé con Tutankamón y me burlaba de su atuendo egipcio, mientras le decía que era hecho de papel de baño. Tutankamón se enojó, sus ojos estallaban de coraje, y sus vendajes higiénicos parecieron ponerse rojos. A la noche siguiente, usurpó mis sueños convirtiéndolos en pesadilla. Trató de asfixiarme muy fuerte con su vendaje… Pero sonó mi alarma, salvándome. Aunque a la noche siguiente, entró en mis sueños de nuevo, y con más furia, me tomó del cuello y…

Paola Huerta, 9 años, Puebla, Puebla.

Que horrible pesadilla y loca al mismo tiempo… Estaba en mi casa viendo televisión, tocan la puerta estaba sola y no sabía qué hacer, abrí; era un repartidor de pizza le dije:

—Pasa

—y el entró.

—Me la entrego.

Abrí la caja, había un oso de peluche, me voltee el repartidor ya no estaba, ese oso se movía y quería matarme, corrí a la recamara de mi hermano y vi alguien acostado en su cama lo destape……. ¡era ese OSO!

5 comentarios en “Todas tus pesadillas

  1. estaba en casa me asome por el pasillo y vi un mono con manos
    grandes y una boca larga que gritaba muy fuerte me salí de la casa y no había nada voltie y el monstruo estaba enfrente de mi
    grito y desperté

  2. estaba en casa me asome por el pasillo y vi un mono con manos
    grandes y una boca larga que gritaba muy fuerte me salí de la casa y no había nada voltie y el moustro estaba enfrente de mi
    grito y desperte

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