Las cochinadas más cochinas

Cada día nuestro cuerpo necesita expulsar aquello que ya no le sirve, como bacterias, gases y líquidos. Aunque muchos los llaman «cochinadas» y los consideran desagradables, si no expulsáramos eructos, flatulencias, pipí, mocos, etcétera, nuestro organismo no podría funcionar correctamente y nos enfermaríamos, porque todos esos desechos se quedarían dentro de nosotros.

Heces fecales

Son conocidas como «caca» o «popó» en el lenguaje popular, y son producto de nuestra digestión, que inicia cuando colocamos la comida en nuestra boca, la masticamos y pasa por el esófago para llegar al estómago. Una vez ahí, los jugos gástricos deshacen los pequeños trozos de alimento para que pasen a los intestinos.

popo

El intestino delgado absorbe los nutrientes y el intestino grueso transporta los sobrantes que no sirven hasta el recto, por donde son expulsados en forma de popó. Algunas pueden ser tan grandes que ni siquiera se van por el caño, que es cuando encuentras las grandes cacas o, como dicen los abuelitos, se queda «la mercancía encima del mostrador».

Flatulencia

«Pedos», «aires», «plumas», «gases» y «punes» son sólo algunas de las maneras más populares de llamar a las flatulencias. Son producidas por el estómago a causa del exceso de gas en los alimentos o también debido al aire que entra en nuestro esófago al momento de abrir la boca para comer.

pedo

Por su sonido y olor desagradable, las flatulencias resultan asquerosas para muchas personas, sobre todo cuando «se te salen» en lugares como elevadores, el vagón del metro o cuando pasas a exponer en clase, etcétera. Sin embargo, son una función necesaria de nuestro organismo.

Eructo

Otra opción que tiene el cuerpo para deshacerse del exceso de aire de nuestro estómago son los eructos pues, como dice el ogro Shrek: «Mejor afuera que adentro». Los «sapos», como les decía mi abuelo, son ocasionados por muchos alimentos y bebidas como los refrescos, pues el gas que contienen pasa por la epiglotis —un pequeño órgano situado en la laringe— y la hace vibrar, produciendo el típico sonido de eructo.

eructo

A los bebés se les dan pequeñas palmadas en la espalda después de tomar su leche para ayudarlos a eructar y evitar que el aire se quede en su estómago, lo que les provocaría dolorosos cólicos.

Mucosidades

Casi a todos nos ha pasado, pero aun así, da muchísima vergüenza estornudar y que se nos salga un mocote verde e inmenso. Los mocos y las flemas tienen una consistencia que para muchos es desagradable: son aguados, verdosos, espesos, pegajosos; algunos pequeños y otros grandes. No obstante, nuestro cuerpo los utiliza para expulsar virus y bacterias, sobre todo cuando estamos enfermos de gripa o tos.

Algunos de los alimentos que más «gases» provocan son: frijoles, alubias, brócoli, col, pan blanco y refrescos gasificados. En el caso de los frijoles, éstos se fermentan en el intestino y producen más gas metano que cualquier otro alimento.

Vómito

Todos sabemos que vomitar es muy desagradable, pues produce una molesta sensación en el estómago y la garganta. Sin embargo, después de vomitar sentimos cierto alivio en nuestra pancita, ya que nuestro cuerpo «devolvió» algún alimento que no estaba en buen estado o le ocasionaba malestar a nuestro organismo. Aunque, de esto lo peor es que vomiten encima de ti o que tú vomites y se te salga hasta por la nariz.

Orina

¿Sabías que los romanos usaban pipí para lavarse los dientes? ¡Uuggg! Aunque ahora nos parezca algo desagradable, ellos creían que era algo bueno para la salud. Gracias a la orina, podemos eliminar líquidos, regular la temperatura de nuestro cuerpo y deshacernos de sustancias que están de sobra, como la glucosa.

Cerilla

Esta cochinada es muy importante para nuestro organismo. La cerilla que producen nuestros oídos es necesaria para recubrirlos y evitar infecciones, pero debemos limpiar nuestras orejas para evitar que esta cera se acumule en forma de tapón.

Lagañas

Las lagañas —a veces se les dice «legañas»— evitan que nuestros ojos pierdan humedad mientras dormimos. Por medio de las también llamadas «chinguiñas», los ojos eliminan bacterias.

Sudor

El sudor es producido por las glándulas sudoríparas que se localizan en diversas partes del cuerpo, como las axilas y los pies. Nuestro cuerpo produce este líquido para enfriarse cuando hace mucho calor o realizamos alguna actividad física, y el mal olor es causado por las bacterias que viven en nuestra piel.

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