Carrancear

Cuando alguien robas tus lápices de colores, tus dulces, tu lunch o tus libros, puedes decirle que es un mala onda por haberte carranceado, pues esta palabra tan vieja la usamos los mexicanos cuando queremos decir de forma «bonita» que alguien nos robó algo.

El origen del verbo carrancear se remonta a la primera mitad del siglo XX, durante la presidencia de Venustiano Carranza, Resulta que tanto él, como todos los que trabajan en su equipo, se hicieron fama de ser unos ladrones, pues robaban todo lo que se les pegaba la gana: grandes cantidades de dinero, casas y lo que encontraban de dinero, casas y lo que encontraban dentro de éstas; al menos mucha gente pensaba eso.

Estos rumores no sólo duraron ese lapso de tiempo –más o menos entre 1917 y 1921– sino que su popularidad de gran bandido sigue manteniéndose hasta nuevos días.

–Voy a esconder mis galletas en un lugar donde mi hermana no las vea porque me las va a querer carrancear.

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