Charles Dickens

Te contamos un poco del autor de una de las más famosas obras literarias acerca de la Navidad y cómo fue que la escribió.

La primera traducción que se publicó de Charles Dickens en México fue la de Canción de Navidad, en 1870.

Charles John Huffam Dickens nació el 7 de febrero de 1812 en Inglaterra. Al cumplir 9 años, fue enviado a tomar clases particulares, pero en menos de dos años tuvo que interrumpir estos estudios. Su padre fue arrestado porque tenía muchas deudas y, debido a una ley que existía en aquella época, toda la familia podía compartir la prisión con él. A partir de entonces, Dickens comenzó a trabajar diez horas diarias en una fábrica de grasa para zapatos —esta experiencia la describe en su novela David Copperfield (1849)—. Con su escaso sueldo debía pagar su estancia y ayudar a su familia, que vivía en la cárcel. La situación mejoró cuando su abuela materna les heredó un dinero que sirvió para cubrir gran parte de las deudas. Sin embargo, el niño fue obligado a seguir trabajando en la fábrica, algo que jamás le perdonó a su mamá.

Nace un escritor

Aunque Dickens nunca fue a la escuela, su buena memoria le permitió ser un experto del lenguaje y un emotivo narrador. A los 15 años entró a trabajar como asistente de abogado y después se convirtió en periodista. Así fue como empezó a publicar algunas historias, que salían en los diarios. Su primera obra, llamada Papeles póstumos del Club Pickwick (1836), tuvo tanto éxito que le subieron el sueldo y con cada nueva novela se fue volviendo más y más famoso.

Reconciliarse con la Navidad
Pasó el tiempo. En 1943, Dickens tenía poco más de 30 años y se sentía triste y confundido. Necesitaba reconciliarse con su público que, lejos de divertirse, empezaba a sentirse ofendido por sus ideas contra la esclavitud. Para ello, comenzó a caminar mucho por las calles de Londres cada madrugada para concentrarse en la trama de una nueva historia —que escribió en seis semanas— y, sobre todo, «encontrar valor» para escribir de algo que en secreto odiaba con toda su alma y que atacaba en sus relatos: la hipocresía que rodeaba la Navidad.

Además, él mismo buscaba sentirse en paz con la temporada navideña, y la mejor forma que encontró fue reinventar su
significado: que la Navidad, además de la celebración del nacimiento de Dios, es un tiempo para reflexionar acerca de cómo disfrutamos la vida o dejamos de vivirla. El resultado fue una de las novelas más leídas de la historia:
A Christmas Carol Canción de Navidad—, que cuenta la historia de Ebenezer Scrooge, un viejo rico y avaro que no disfruta de nada, al que visitan tres fantasmas para mostrarle cómo ha sido su vida y cuáles serían las tristes consecuencias de continuar con esa actitud negativa.

Desde su publicación, la Canción de Navidad le gustó a todo el mundo, tanto, que cada año se hacen nuevas versiones en libros, cine y televisión. Aunque es una historia muy conocida, es tan buena que jamás nos cansamos de verla.

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