El color de la nieve?

Los polos del planeta son blancos por la nieve; también ciertos países del norte, en invierno, se vuelven de este color, así como las cimas de algunas montañas. Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué, si el agua es transparente, la nieve es de este color? Aquí te va la razón:

hielo

La nieve no es más que agua en estado sólido —o sea congelada— que cae de las nubes en forma de cristales diminutos y de aspecto muy agradable a la vista. Ahora bien, si pudieses tomar uno solo de ellos y lo miraras contra la luz, notarías que ésta pasaría como si fuera un trozo de vidrio.

Sin embargo, como la nieve es un conjunto de todos estos cristalitos, la luz ya no pasa de la misma
forma: esta masa de hielo rechaza la luz en todas las direcciones. Lejos de filtrar la más mínima parte de la
luz blanca que cae sobre ellos, la rechazan o reflejan —como si fuera un espejo—, y por eso la nieve es blanca.
Por otro lado, pasa algo muy interesante: si la luz que ilumina la nieve tiene un determinado color, por ejemplo,
si le pones un foco verde, la nieve «se coloreará» de este mismo tono. O bien, si el sol poniente que alumbra
las altas montañas fuera morado, su cumbre nevada también lo sería.

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